¿Por qué tenemos la piel grasa y cómo podemos cuidarla?

Este tipo de piel se caracteriza por ser brillante, con poros abiertos y con una dermis que parece no estar del todo limpia. El exceso de grasa acumulada en la capa más externa de la piel puede provocar la aparición de espinillas, puntos negros, granos y otros problemas. 

Ya sea un caso genético, un brote puntual o provocado por el estrés, ¿qué podemos hacer para prevenir y mejorar el aspecto de la piel grasa.

1.- Limpieza adecuada
Limpiar el rostro dos veces al día para limpiar tanto las impurezas que surgen a lo largo del día, como las que se acumulan al dormir. Por la noche es cuando nuestra piel aprovecha la inactividad para repararse y oxigenarse; si no hemos retirado convenientemente la suciedad y los restos de maquillaje, esta actividad no se lleva a cabo correctamente y puede aparecer obstrucción de poros.

Evitar los limpiadores agresivos, y con un pH mayor a 5, ya que generarán una limpieza excesiva que aumentará la producción de sebo y alterará el pH de nuestra piel.

Limpiar nuestra piel delicadamente. Algo que solemos hacer es que ni bien terminamos de ducharnos o lavarnos la cara, nos restregamos la piel, pensando en que mientras más limpiemos, más retiraremos las impurezas de nuestro rostro, todo lo contrario. A la hora de secar su rostro, hágalo con toques suaves, y asegúrese que la toalla sea de algodón y que sea de uso único para su rostro.

2.- Hidratar el rostro
A pesar de lo que muchas mujeres creen, también es necesario hidratar este tipo de pieles. Sin embargo aquí si es muy importante utilizar un producto especial para pieles grasas o de lo contrario aumentaremos la oleosidad.

Se recomiendan los aceites faciales, ya que la piel grasa se caracteriza por un exceso de ácido oleico (omega 3), por eso aceites ricos en acido linoleico (omega 6) ayudan a equilibrarla.

Hidratar la piel con productos específicos, que ayuden a mantener el equilibrio, mientras absorben el exceso de sebo o regulan su producción, es vital para mantener una piel sana, radiante y luminosa.

3.- Evitar la exfoliación
Limpiar la piel en exceso, es contraproducente. Por eso se recomienda evitar la exfoliación, por ejemplo. Lo mejor son las leches limpiadoras, que suelen ser sebosustitutivas, ya que el sebo de las pieles grasas, debido a su composición, tiende a oxidarse con mucha facilidad, así se renueva y hace que disminuya su viscosidad.

4.- Lavar las almohadas
O limpiar las fundas de tus almohadas frecuentemente. Aunque no lo crea, las fundas de las almohadas almacenan las bacterias de nuestro rostro durante varios días.

5.- Lavar nuestras manos constantemente

Muchas veces nos llevamos las manos al rostro sin habérnoslas lavado. Para mantener una higiene no solo de tus manos sino de toda la piel, es importante que antes de manipular nuestro rostro, nuestras manos estén completamente limpias.

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